jl ansorena

Jose Luis Ansorena Miranda

Procedencia de algunas melodías populares vascas

 

1995ko urrian argitaratua, Txistulari Aldizkariko 164 alean.
Publicado en Octubre de 1995, en el nº 164 de Txistulari.

 

"Verdad es que así como no hay lengua que pueda jactarse de no haber sido influida por otra; así como no hay mar, ni siquiera el Caspio, cuyas aguas no se mezclen con las de otro mar, pues las nubes se encargan de recoger la evaporación de las aguas de todos los mares, y de condensarlas y repartirlas por la tierra; así no hay cancionero en el mundo que pueda envanecerse de absoluta autonomía."(1)(1)

Este principio aclara las constantes comprobaciones de melodías consideradas vascas, que figuran en cancioneros de otros países. Por ello tratamos de aportar con estas líneas algunas relaciones concretas de melodías vascas con las de otros folklores.

Para empezar y analizando la música religiosa popular vasca, nos fijamos en S. Hiriart, como folklorista pionero en esta materia. En el Préface de su Eskualdun Eliza-Kantikak (1906) nos dice que en su selección ha introducido melodías religiosas en euskera, que le consta que no son vascas, pero por usarse habitualmente en el culto de las iglesias de Iparralde, ha creído conveniente coleccionarlas junto al resto de canciones claramente vascas. Con este planteamiento ya tenemos un bloque de melodías pertenecientes al grupo de las indefinidas, cuyo discernimiento no siempre se alcanza con facilidad.

He aquí algunos ejemplos más conocidos con su correspondiente original francés:

  • O Jesus gurutzera=La bergère que je sers
  • Ona Bildots eztia=Le voici l'Agneau si doux
  • Oi Betleem=Melodía tomada por el P. Donostia del cancionero de S. Hiriart, nº 137. La editó en 1915 y desde entonces adquirió categoría de prototipo de villancico vasco. Pero el mismo P. Donostia solía observar que él nunca lo había presentado como villancico vasco, pues conocía la versión editada en Littérature Populaire de Gascogne (París 1868) con el texto gascón Léchom droumi. César Frank lo incluye en L'organiste (París 1896), como Noel angevin.En el cancionero religioso Recueil de M. le Chanoine Pirio, Maestro de Capilla de la Catedral de Vannes, aparece como canción para después de la comunión Dieu de mon coeur, melodía datada en 1762. Patri Urkizu en su Bertso zahar eta berri zenbaiten bilduma (1768) presenta la misma melodía con un texto profano euskérico, fechado en 1766.


También el P. Donostia afirma que Gabaren erdian, uno de los Noelak, publicados por Charles Bordes, es una ligera variante del conocido aire del siglo XVI Danza de los Bufones, transcrito por Thoinot Arbeau..(2)

Azkue en sus manuscritos inéditos afirma sin titubeo:

"Es de advertir que de cien cantos religiosos que se oyen en los templos del País Vasco-francés más de noventa son de música francesa. De esta opinión participan no pocos doctos sacerdotes de aquellas regiones, con quienes he departido acerca de la materia.""(3)

También el P. Donostia nos advierte de un abuso similar cometido en siglos anteriores dentro de la música religiosa popular:

"Es muy conocido que en los siglos XVII y XVIII los misioneros aplicaban un texto piadoso a las romanzas de ópera, etc., más en boga en su tiempo. .. Por lo que hace al País Vasco tenemos una prueba de estas adaptaciones en las diversas ediciones antiguas de los Cantica izpiritualac... en las que se señala la melodía francesa que se ha de adaptar a la letra euskérica.""(4)

He aquí algunos ejemplos de textos espirituales, que se aplicaron a melodías profanas:

  • Aditzen da tronpeta=Foudres, éclairs
  • Ez da mundu huntan=Tout n'est que vanité
  • Jesus ona noizbeit=Mon doux Jésus
  • Munduari adios=Hélas
  • Oi! zoin den zorthe=Depuis longtemps

Añadamos que más recientemente, tras las innovaciones litúrgicas nacidas en el Concilio Vaticano II, también la Comisión Interdiocesana Vasca de Música ha aplicado textos nuevos euskéricos a melodías de diversa procedencia. Por ejemplo:

  • Artu zuk, Jauna=Gogoa larri, original del P. Donostia dedicado a la Virgen María.
  • Azken afari=Basetxe eder maitagarria (Romanza de Ixidro, escena 7ª, Acto I de Oleskari zarra, ópera de José Olaizola).
  • Bihotz batez=Au fond des bois (Silcher), himno de los cazadores en Francia y Bélgica.
  • Jauna, Zugana gatoz=Bekatore aundi bat, melodía recogida por el P. Donostia en Ascain.
  • Kanta dezagun danok=Altza, Felipe, trulalai
  • Kanta Gorputz Santuaren=Tantum ergo popular.
  • Norbait zegon begira=Uholde baten pare, del cancionero de S. Hiriart, nº 44.
  • Zabaldu itzazu, Jauna=Au egunaren andia, melodía recogida por Azkue en Asteasu.
  • Zein gozo ta eder dan=Charmagarri bat badit, melodía suletina recogida por Sallaberry.

Con todo lo dicho hasta aquí no debe sorprendernos la técnica de emplear una misma melodía para musicar textos diferentes y de muy diverso contenido. Es lo que nuestros antepasados han realizado sin miramiento alguno. Así se comprende que en ocasiones nuestro cancionero popular contenga melodías muy delicadas con textos muy vulgares, tanto en música religiosa, como profana.

"No es de hoy el procedimiento, usado por los bertsolaris, de componer sus versos tomando por guía un aire conocido. Con éste o parecido introito: Ahaire zahar huntan-bi bertset berririk (En esta tonada antigua un par de versos nuevos). Así nos han llegado no pocas canciones, salvadas del olvido merced a la savia infundida por un nuevo texto. Rodney Gallop tiene por muy poco probable que las melodías vascas se hayan conservado con las koplak (versos) originales. Y Azkue sostiene que tratándose de canciones populares, es absolutamente cierto que el alma de muchas de ellas, la melodía, tan pronto da vida a un poemita como a otro."(5)

La cuestión de la similitud de melodías populares en folklores de distintos países tiene más complejidad, cuando se trata de canciones de carácter profano. Es más difícil centrar la visión en los promotores del trasplante, si se exceptúan casos aislados.

También es legítimo el interrogante sobre la realidad del traslado de una melodía vasca, existente en folklores de otros países: ¿la hemos importado?¿o tal vez la hemos exportado?

En determinados casos no existe duda alguna: el P. Donostia escribe cómo encontró en un cancionero español de Kurt Schindler una melodía recogida en Langa de Duero (Segovia), Arrorró, corderito divino, cuya música era nuestro Ume eder bat(6). Por su parte Azkue cuenta, no sin sorna, que oyó en Oviedo un Venid y vamos todos con la música del Gernikako arbola (7).

En términos generales prevalece la idea del intercambio cultural musical a través de colectivos humanos de frecuente trato con pases extranjeros: pescadores, militares, comerciantes, estudiantes, etc...

En términos generales prevalece la idea del intercambio cultural musical a través de colectivos humanos de frecuente trato con países extranjeros: pescadores, militares, comerciantes, estudiantes, etc...

Pero hay melodías concretas, de las que consta su procedencia. Pongamos algunos casos:

  • Agur, agur, otsoko, breve melodía recogida por Azkue en Bakaikoa (Nafarroa), que se halla con ligeras variantes en el casi medio centenar de canciones folklóricas hispanas, que el famoso catedrático de música de la Universidad de Salamanca, Francisco Salinas, publicó en 1577..(8)
  • Aitarik ez dut, recogida por Sallaberry. Es una melodía bajo-navarra de línea totalmente mozartiana y el mismo Sallaberry observa que se halla en la ópera La clemencia de Tito de Mozart. (9)
  • Aintza zeruan Jaunari eta pakea lurrean gizonari, villancico muy popularizado a partir de la década de 1950. Esta melodía la oyó Manuel Lekuona en un congreso europeo a unos cantores checoslovacos. Tras su regreso a casa le adaptó el euskera conocido y le añadió una estrofa, tomada del Ume eder bat con ciertas variantes.
  • Ene ama, othoi, su texto es la célebre leyenda de Jean Renaud, recogido con música en Souvenirs des Pyrénées, de Mme. de la Villéhélio. Según Closson la melodía puede ser de origen nórdico: de Escandinavia se habría extendido a Escocia, a Armórica, luego al resto de Francia, de donde habría llegado al País Vasco, a Iberia, a Venecia y a Bohemia. La canción puede ser del siglo XVI..(10)Uso txuria, puede ser una de las melodías más conflictivas, pues, aunque Azkue la daba por bretona, Ah! Vous dirai-je, maman, también figura como alemana. Según el mismo Azkue, los alemanes enseñan a los párvulos el Abecedario con esta melodía(11)

Quisiéramos destacar aquí en bloque las Canciones de Telesforo de Monzón, que en su tiempo adquirieron una gran popularidad y sembraron la confusión sobre su origen. El mismo Telesforo de Monzón afirmaba que él no era músico y que para alcanzar sus objetivos se servía de melodías ajenas. Señalemos algunas:

  • Plazara, es la melodía de Phesta-Berri, (Cancionero de S. Hiriart, nº 200). Monzón se tomó la libertad de cortarle algunos compases, por conveniencia de su texto.
  • Batasuna (Aupa gizona, jaiki mutil!). Se trata de la melodía del Olentzaro, que Eduardo Mocoroa y Feliciano Beobide habían tratado en su ritmo de 5/8, cambiado por Monzón en el de 2/4. El P. Donostia había trabajado ya en 1914 este tema popular en 5/8 en su Preludio Vasco nº 13 Urruti-jaia. La segunda parte de Batasuna viene a ser la melodía Artzain ona, recogida por Azkue en Baigorri.
  • Aita kartzelan duzu, es la melodía del Oi Eguberri gaua, recogida por Azkue en Alduides y por el P. Donostia en Sara.
  • Bai Euskarari, es la conocida melodía Donostiako hiru damatxo.
  • Ez dut saldu arima, es la melodía Goizean goiz jeikirik, que Nehor publicó en Gure Herria en 1923.
  • Lepoan hartu ta segi aurrera. Se trata de la popularísima melodía inglesa It's a long way to Tipperary.

En<>tre las melodías transformadas por otras personas señalamos también:

  • Bizkaiko seme leialak (Hijos de Vizcaya fieles), melodía que tiempo atrás sonaba en el carillón de Begoña (Bilbao) y que fue publicada con texto de Monseñor Eijo y Garay y música de Jesús Guridi. De hecho la melodía está tomada del cancionero de S. Hiriart, nº 175.
  • Eusko gudariak gera, texto aplicado a la melodía Atzo Bilbon nengoen, recogida por Azkue en Aramayona. Popularmente era más conocida comoDomingo Kanpaña o Mando baten gañean. A su vezha conocido otros textos, como Amerikara noa, Euskal Herri maitea, Beti zintzo egiñaz, Arantzazu erre zanekoa. El texto de Eusko gudariak gera fue escrito por José María de Garate en 1932, siendo él presidente del Bizkai Buru Batzar del PNV. Pero entonces no obtuvo una gran acogida por parte de sus compañeros de Juventud Vasca. Fue en 1936, cuando fue adoptada como marcha guerrera por los gudaris, usándolo por primera vez la compañía Kortabarria de Bilbao. Pero fue Alejandro Lizaso Eizmendi, txistulari excepcional de la Banda de Errenteria y capitán de ametralladoras del Batallón Itxarkundia, quien le añadió el final Irrintzi bat entzun da mendi tontorrean, goazen gudari danok ikurrinan atzean, dándole un aire más vigoroso a la canción.

Entre los colectivos que influyeron en la introducción de melodías exóticas en nuestra música popular debemos destacar a los txistularis del siglo XVIII. Según el P. Donostia:

"..Poseemos el testimonio formal de Iztueta, el cual abomina, y con razón, de esos txistularis que, al tocar una alborada, entonan un minué inglés o un vals de Francia ."(12)

Certificando estas afirmaciones señalemos algunos casos, que el mismo P. Donostia concreta:

  • Makil txikiak (Palos pequeños) es la melodía del siglo XVIII Il pleut, il pleut, bergère.
  • Artolak dauko (Olentzero, buru aundiya/Uno de enero, dos de febrero) es la meloda La Farandole Joyeuse, que Vincent D'Indy transcribe en su colección Chants du Vivarais.(13)

Los txistularis la introdujeron sin texto con un aire vivo y saltarín y tras su popularización, se le aplicó, como primer texto para ser cantada, la divisa puesta en letras de sinople, sobre un volante de plata de uno de los Escudos de Armas del apellido Artola:

Artolak dauko, Artolak dauko
Euskalerria'n famia
berea dauala, berea dauala
mundu guztiko jentia (14)

Más tarde se le aplicaron otros textos, como Martina bat, Martina bi... Azkaeko atsua... Matsalen kardu... Osin baltzean..., que han sido recogidos en Olaeta, Askain, etc.

  • Biribilketa, popularísima marcha, que, armonizada por Luis Aramburu, Primitivo Onraita dedicó a Sandalio Tejada y que los txistularis tocan por doquier, está basada en la melodía que la soprano solista interpreta en el salmo 112, Laudate pueri Dominum, de las Vsperas, que compuso Haendel. (15)
  • Iriyarena, sin que podamos confirmarlo, es voz común que procede de un Minueto, de Haydn.

Otro colectivo, que provocó el traspaso de melodías exóticas a nuestro folklore, fue el de los Orfeones. Estas Sociedades Corales masculinas fueron naciendo en la segunda mitad del siglo XIX.

Inmediatamente se enfrentaron con el problema de la inexistencia de repertorio apropiado, especialmente en euskera. Los directores adoptaron la táctica de acoplar texto euskérico a partituras extranjeras. Algunas de ellas han llegado a ser consideradas, como parte de nuestro folklore. Caso típico de cuanto decimos lo constituye Goizeko izarra, cuya melodía fue escrita por el compositor francés F. Masini con el título de Le départ.

  • BBoga, boga, melodía tan querida para los orfeones en esta época, podría producir la sospecha de una procedencia similar. Sin embargo la melodía Barkora marinelak, recogida por el P. Donostia en Biarritz (Cancionero, nº 257), podía ser el origen de la adaptación orfeónica en cuestión.
  • Illunabarra, canción orfeónica, cuya armonización se atribuye a Raimundo Sarriegui. Tiene como base una melodía popular suiza.

También podemos señalar como caso reiterado el de folkloristas como el P. Donostia, P. Jorge de Riezu y otros, que, habiendo recogido textos euskéricos importantes sin música, han querido darlos a conocer, aplicándoles melodías desprovistas de texto. He aquí algunos casos:

  • Aingiruen Erregina, poesía del siglo XVII, que se halla en Historia de Roncesvalles (inédita), de Juan de Huarte. El P. Jorge de Riezu le aplicó una melodía tomada de los papeles del P. Donostia.
  • Ene maitea, xarmegarria. Se tarareaba esta melodía con un simple tra la la...hasta que a principios de este siglo G. H. de la casa Donamartia del barrio de Amots de Saint-Pée (Sempere), Laburdi, compuso la letra, con que se ha hecho popular.
  • Goizean yeiki ohetik, texto recogido por Maritxu Ciga en Arrayoz (Baztan). El P. Jorge de Riezu le aplicó una melodía de los papeles del P. Donostia.
  • Ikusten duzu goizean (Nere etxea), poesía de de J. B. Elizamburu que fue aplicada en el siglo XIX a la melodía Zortziko, de Souvenir des Pyrénées, de Mme. de la Villéhélio. (16)
  • Maitatua sobera. Melodía sin letra recogida por el P. Donostia en Sara. Cuando en 1927 la publicó armonizada para voces iguales en la colección Oyar Otsak I, le adaptó el texto de una poesía del bajo-navarro Oxobi, que lleva por título Ama!

Por otro lado el mismo P. Donostia, al querer dar a conocer melodas populares, especialmente religiosas, que sirviesen para el culto, cambi los textos originales por otros más adecuados escritos por compaeros suyos de Comunidad, como el P. Román de Vera, el P. Policarpo de Iraizoz, etc. As han quedado editadas e interpretadas habitualmente canciones tan delicadas, como Belenen sortu zaigu Jainkoa, Aur txiki eder pollit bat, Aur maitagarri eder bat, etc.

El P. Donostia, gran admirador de la colección Chants populaires du Pays Basque, de J. D. J. Sallaberry, nos alerta sobre la dudosa naturaleza vasca de algunas de sus melodías. Señala entre ellas:

Ene izar maitia... Zü zira zü... Adios izar ederra... Zelüko izarren bidia... Ezpeleta herrian... Ollanda gazte... Goizetan jelkitzen da... Aitaren ez dut... Andereño bat ikhusi nuen... Lili eder bat... Adios ene maitia...Ostiraletan duzu..."(17)

Pero no olvidemos que la opinin del P. Donostia corrobora el gran valor de este cancionero:

"Hay en Sallaberry verdaderas joyas, que son nuestras, muy nuestras..."(18)

Citemos ahora una lista individualizada de melodías vascas, cuya procedencia puede ser exótica:

  • A, gizona! Bizi aiz itsutua!, melodía recogida por Azkue en Garazi (Baja Navarra). El mismo folklorista dice en sus manuscritos: ...Probablemente de origen francés.

    Agur, jaunak, melodía que, recogida en Errenteria, dio a conocer Antonio Peña y Goñi a fines del siglo XIX en Ecos de Vasconia y que luego adquirió gran popularidad y hasta un carácter sagrado en la música popular vasca. Sin embargo quiero yo transcribir aquí las líneas que en carta de 22 de agosto de 1983 me escribió desde Friburgo el diplomático José Miguel Azaola:

    "A propósito del Agur, Jaunak, voy a contarle lo que me ocurrió en Viena en 1955. Estaba yo cenando en el restorán que ocupa la bodega del antiguo palacio imperial, cuando el tocador de cítara, que amenizaba la velada, se puso a interpretar una melodía idéntica a la de esa canción. Cuando terminó de hacerlo, me acerqué a él y le pregunté cuál era el origen de aquella música. Me dijo no poder precisarlo, pero que se trataba de una antiquísima melodía popular vienesa. Yo le tarareé el Agur, Jaunak, diciéndole que se trata de una canción vasca; y él me dijo: efectivamente, es lo mismo."

    Aingeru bati, melodía recogida por José Manterola en su Cancionero Basco. Ël mismo nos dice que está calcada sobre una romanza de la ópera Si j'étais roi, de A. Adam.. (19)

  • Alaba ta Bizkaia, legezko indarra, melodía recogida por Azkue en Hondarribia. El mismo folklorista escribe en sus manuscritos: Esta melodía se canta en Alemania, como canción popular suya; y parece que goza de igual aprecio y consideración en Norteamérica. Es muy conocida. A raíz del convenio de Bergara, músicos callejeros cantaron con ella la traición de Maroto.

  • Aurtxo pollita seaskan dago. Esta preciosa canción de cuna está rodeada de diversidad de opiniones sobre su origen. Fue editada hacia 1950 en versión de voz y piano, indicando Letra de Claudio de Sagarzazu – Música de Gabriel de Olaizola. Es conocida la brillante etapa de Gabriel de Olaizola, como director del Coro Eresoinka, Coro Nacional Vasco en el destierro. En este tiempo Gabriel de Olaizola tomó la canción de cuna, versión francesa en ritmo de 6/8, le modificó el compás y le acopló el poema de Claudio Sagarzazu. Armonizada para coro de voces mixtas por su hermano, José de Olaizola, la estrenó en uno de los conciertos de Eresoinka, interpretando la melodía como solista la soprano Pepita Embil. El compositor de Zaldibia, Bruno Imaz, también armonizó esta melodía, haciendo constar que era popular vasco-francesa. De igual manera se solía manifestar Isidro Ansorena, que la interpretaba coloquialmente entre amigos, recalcando el ritmo ternario del 6/8. Como certificación de esta teoría, ponemos la fotocopia de la versión de Jacques Grimbert, editada en París en 1968. Claro que esta publicación emplea el texto de Claudio de Sagarzazu, lo cual le hace depender de la versión de Gabriel de Olaizola. No hay duda, en mi opinión, que el famoso cantante hernaniarra fue quien promocionó esta canción de cuna. Pero todavía hay algo más que añadir. Transcribo las líneas que sobre esta melodía me escribió en carta de 25 de diciembre de 1983 el diplomático José Miguel Azaola:

    "...En 1978 ó 1979, hallándose en Francfort del Meno, con motivo de la Feria Internacional del Libro, unos hijos y un yerno míos se pusieron a cantar en un restorán, donde acababan de cenar. Entre otras cosas, cantaron el muy conocido Aurtxo txikia seaskan dago. Gran sorpresa cuando, desde una mesa vecina, les dan la réplica cantando a coro la misma canción en una lengua ininteligible. Establecidos los inevitables contactos, uno de los que, en la otra mesa, habían cantado esta canción, y que dice ser ruso, les dice que se trata de un cántico de su país y, solo esta vez, lo canta íntegramente en ruso. Lamentablemente, ni mis hijos ni mi yerno le pidieron que les escribiese la letra, aunque fuese en alfabeto cirílico..."

  • Haltzak eztü bihotzik, melodía suletina recogida por Sallaberry. Tiene un gran parecido con la canción francesa de navidad Entre le boeuf et l'âne gris.
  • Inazio, gure Patroi haundia. en 1930 consultó el P. Donostia en la Biblioteca Nacional de Paris una colección de Marches et Ouvertures entre las que descubrió una Marche de la Marine  que, salvo alguna nota accidental, es exactamente igual a nuestra popular Marcha de San Ignacio Opina el P. Donostia que la música fue escrita en el s. XVIII. Lógicamente la aplicación del texto como Marcha de San Ignacio es posterior. Pero no olvidemos que ya en 1826 se halla incluida en el libro de Iztuete Gipuzkoako Dantzak.(20)  
  • Iru damatxo. Fue Francisco de Gascue quien equiparaba esta popularísima melodia vasca a la inglesa There was a jolly miller, deduciendo que aquella procede de ésta. El lector podrá analizar las semejanzas y diferencias entre ambas. Pero recordemos que Iru damatxo desde el siglo XVIII era una de las melodías mas populares en el País Vasco.

  • Iru txito, melodía recogida por el P. Donostia en Sara. También Azkue recogió diversas variantes y afirma: "Es muy posible que esta canción venga de la francesa Malgré la bataille... Extrañará tal vez a más de uno que una melodía en tono menor pueda ser madre de una en tono mayor". (22)

  • Praisku Txomin. En 1914 J. de Zufiria publicó en la revista Euskalerriaren Alde un breve artículo, en el que narraba cómo unos músicos rusos tocaron en Londres en la representación de Anna Karenina, de Tolstoï, una melodía exactamente igual que nuestro Kaiku, Kaiku. Este artículo lanzaba por escrito la pregunta: La canción Praisku Chomin ¿es vasca o rusa? Lo que provocó la intervención pública escrita de varias plumas importantes.(23)
  • Una planeta salsa mison, melodía recogida por los colaboradores del P. Donostia en Lekunberri. Tiene una gran semejanza con la melodía popular de Burgos Oh, qué buen amor saber yoglar. (24)
  • Upa! Labirun labiruntena (Maria dago negarrez), melodía recogida por Azkue en Segura. Es también melodía popular en Normandía.

También queremos exponer aquí la copia de algunas melodías francesas, que Azkue en sus manuscritos inéditos las toma de Larousse ilustré y las agrupa con este titular:

"Melodías extrañas, que han dado origen a algunas que pasan por populares vascas."

Llegados al final, deseo clarificar y recalcar mis intenciones con estas líneas.

No trato de poner en duda la autenticidad y el gran valor del cancionero general vasco. Sino ayudar a discernir lo que puede ser autóctono y lo importado de otras culturas.

Los forjadores más importantes de nuestro cancionero, Resurrección Mª de Azkue, P. Donostia, Francisco Gaskue, Rodney Gallop, etc. son precisamente los que nos ponen en guardia en esta materia, tal como yo mismo los he citado. Pero al mismo tiempo el P. Donostia se esmera en puntualizar:

"...De ser importadas, lo han sido quizá por nuestros pescadores y gente de mar, del País de Gales, de la Bretaña, isla de Man, etc.; pero no de las regiones vecinas a la nuestra, como Castilla, León, etc...Un estudio comparativo nos dice que con las de Bretaña tienen nuestras melodías un 58% de parecido; con las de la isla de Man 33%; 25% con las del País de Gales... En cambio, la proporción es de cero o casi nula con las leonesas, etc...Os diré lo que el maestro Pedrell me escribía en una de sus cartas: ¿Que las canciones vascas son importadas? No me convence la afirmación. El caso es que a ellas se ha aferrado el vasco y, por esto mismo, si se las ha asimilado, bien suyas son."(25)

En realidad en estas líneas no llegan a un centenar las melodías, cuya procedencia más o menos exótica hemos comentado. Bien es verdad que en nuestra opinión hay otras muchas melodías vascas, a las que podría hacerse un análisis similar.

Pero no olvidemos que en el cancionero general vasco pasan de 5.000 las melodías, que figuran como autóctonas. Y entre ellas hay muchas, muchísimas, que son en opinión del P. Donostia:

"Verdaderas joyas, que son nuestras, muy nuestras".

NOTAS

  1. AZKUE, Resurreccin M, Msica Popular Vasca, en Cancionero Popular Vasco, tomo I, pág. 10.[§]
  2. DONOSTIA, P. Ensayo de Bibliografa Musical Vasca, en Obras Completas, tomo IV, pág. 306  [§]
  3. AZKUE, Resurreccin M, Manuscritos inéditos, cuaderno I .[§]
  4. DONOSTIA, P. La cancin religiosa O Yesus gurutzera en Obras Completas, tomo I, nota 14, pág. 353.[§]
  5. RIEZU, P. Jorge de, Nafarroako Euskal-Kantu Zaharrak, pág. XXI.[§]
  6. DONOSTIA, P. Coincidencias folklricas, en Obras Completas, tomo II, pág. 209.[§]
  7. AZKUE, Resurreccin M, Msica Popular Vasca, en Cancionero Popular Vasco, tomo I, pág. 8.[§]
  8. GARCA MATOS, Manuel, Pervivencia en la tradicin actual de canciones populares recogidas en el siglo XVI por Salinas en su tratado De musica libri septem. Anuario Musical, vol. XVIII, 1963, pág. 77.[§]
  9. SALLABERRY, J.D.J. Chants Populaires du Pays Basque, pág. 406.[§]
  10. DONOSTIA, P. Ensayo de bibliografa musical vasca, en Obras Completas, tomo IV, pág. 317.[§]
  11. AZKUE, Resurreccin M, Msica Popular Vasca, en Cancionero Popular Vasco, tomo I, pág. 7.[§]
  12. DONOSTIA, P. Txistu y Txistularis, Obras Completas, tomo V, pág. 80.[§]
  13. Ibidem.[§]
  14. QUEREXETA, Jaime de, Diccionario onomástico y heráldico vasco, pág, 315.[§]
  15. BELLO PORTU, Javier Los txistularis y Hndel, TXISTULARI, N 107, pág. 6.[§]
  16. DONOSTIA, P. Ensayo de Bibliografa Vasca, en Obras Completas, tomo IV 316.[§]
  17. Ibidem, pág. 318.[§]
  18. Ibidem, pág. 319.[§]
  19. MANTEROLA, José, Cancionero Basco, tomo III, pág. 213.[§]
  20. DONOSTIA, P. La Marcha de San Ignacio, en Obras Completas, tomo I, pág. 224.[§]
  21. GASKUE, Francisco de, Origen de la msica popular vascongada, en RIEV, tomo VII, pág. 216.[§]
  22. AZKUE, Resurreccin M, Cancionero Popular Vasco, tomo I, pág. 319.[§]
  23. ZUFIRIA J. de, La cancin "Praisku Chomin" es vasca o rusa? en Euskalerriaren Alde, tomo IV, pág. 472.[§]
  24. RIEZU, P. Jorge de, Nafarroako Euskal-Kantu Zaharrak, pág. 138.[§]
  25. DONOSTIA, P. De msica popular vasca, en Obras Completas, tomo IV, pág. 40.[§]