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Helen Leaf

Flautas medievales de hueso en Inglaterra

 
 

2005ko urrian argitaratua, Txistulari Aldizkariko 203. alean.
Publicado en octubre de 2005, en el nº 203 de Txistulari.

 

Las flautas de hueso han sido usadas en Europa desde época prehistórica[1], y la evidencia arqueológica de estos simples instrumentos nos proporciona una tentadora visión sobre nuestro propio pasado musical. En Inglaterra han aparecido cerca de un centenar de flautas de época anglosajona y medieval, contando tanto instrumentos enteros como fragmentos. Esto nos proporciona un enorme corpus de evidencia, más significativo aún por el hecho de que estas flautas no parecen ser representadas en iconografía ni mencionadas en los manuscritos de la época.

las flautas son de manufactura simple, y aunque en ocasiones se han utilizado en su construcción herramientas como sierras, barrenas de arco, escofinas o limas[2], pueden ser construídas con un simple cuchillo. El hueso fue una materia prima muy corriente para muchos útiles domésticos, entre los que el mejor conocido es el peine. Una industria de hueso y cuerno floreció en Inglaterra[3], pero no está clara su relación con la fabricación de flautas de hueso. la artesanía de la fabricación varía ampliamente: mientras algunas flautas están bellamente trabajadas, con orificios tonales perfectamente realizados y (a veces) líneas que marcan su posición, otras están construídas tosca y rudamente. Una característica común de los objetos domésticos de hueso y cuerno es su decoración con típicos motivos de anillo y punto o líneas incisas[4]: por contra, las flautas de hueso son lisas y sin decoración. Esta ornamentación aparece en sólo un puñado de flautas (cinco, de un total de ciento dieciséis), convirtiéndolas en inusuales y únicas. Estas flautas proceden de castillos y centros urbanos de alto rango. No está claro que hubiera una tradición de fabricación de flautas de hueso como industria específica, y parece probable que los instrumentos fueron realizados tanto por aficionados como por profesionales.

Los huesos usados para hacer flautas son los del ala (el cúbito) de aves (fundamentalmente gansos) y los de la pata (la tibia o el metatarso) de mamíferos (fundamentalmente oveja o carnero). El cúbito no necesita modificación y su hechura larga y de paredes finas es ideal para ser usada como aerófono. Este soporte estrecho significa que la obtención de notas diferentes según la distinta intensidad de insuflación es fácil, pudiéndose obtener un amplio número de notas con pocos agujeros. El metatarso, y en mucho menor grado la tibia requiere que parte del material sea eliminado del exterior del hueso para conseguir un instrumento manejable y apto para ser interpretado. La forma más corta y gruesa hace que la obtención de diferentes sonidos con la misma digitación sea más difícil. La superficie exterior del hueso puede aparecer en su forma natural o bien haber sido pulimentada, lo que puede hacerse bien con la hierba llamada cola de caballo (equisetum spp.) o bien usando un trozo húmedo de cuero en conjunción con varias sustancias abrasivas como arena, piedra pómez o ceniza.

Todas las flautas halladas en Inglaterra han perdido su bloque superior. Pudieron estar hechos de madera, como los pocos (y sin datar) ejemplares del norte de Europa[5], o bien de cera de abejas o alguna pasta resinosa. A través de reconstrucción experimental se ha averiguado que el material más probable del bloque habría sido la madera entallada, con algunas rendijas selladas con cera de abejas. La parte más difícil, y que más tiempo llevaba en el proceso de construcción de las flautas tendía a ser la sonorización del instrumento, es decir, la orientación de forma adecuada del carril de aire respecto a la rampa. La ventana tiene con mayor frecuencia forma de D, hecha con un simple corte de cuchillo a través de la curva del hueso. Las flautas tienen en general tres o cuatro agujeros tonales, que normalmente están en la parte frontal. Los agujeros para el pulgar son raros, y aparecen a partir del siglo XII, siempre en flautas hechas de hueso de mamífero y nunca en flautas de hueso de ave.

Considerando la totalidad de los hallazgos como un todo, pueden apreciarse "tipos" provisionales de flauta, de acuerdo a la especie de ave o animal utilizada y al número y emplazamiento de los orificios tonales.

figura1

Figura 1. De izquierda a derecha: Flauta de hueso de cisne de norwich, flauta de hueso de cigüeña de Canterbury, flauta de hueso de ganso de Southampton, flauta de hueso de carnero de Salisbury, flauta de hueso de ciervo de Winchester, flauta de hueso de carnero de Keynsham Abbey, flauta de hueso de Londres.

Las flautas de hueso de ganso son muy habituales, representando hasta el 69% de todas las flautas de hueso de ave. Están invariablemente hechas de cúbito, y tienen tres agujeros tonales en la superficie frontal del instrumento. En esta época mucha gente tenía gansos domesticados y sus huesos debían estar fácilmente disponibles. Buenos ejemplos de estas flautas han sido encontrados en Southampton[6] (fig.1) y Londres[7].

las flautas de hueso de cisne tienen cuatro orificios tonales, también todos en la parte frontal, y también están hechos de cúbito. Representan el 20% de las flautas de hueso de ave, y tenemos buenos ejemplos procedentes de Norwich[8] (fig.1) y Salisbury[9]. Los cisnes eran tenidos en estado de semidomesticación, y a menudo se degustaban en los banquetes de alto estatus[10]",

Las flautas de hueso de cigüeña, así como las de hueso de ganso, tienen tres agujeros tonales. Sin embargo, ya diferencia de estas últimas, están hechas de tarso metatarso , un largo y recto hueso de la pata del ave. Constituyen el 11% de todas las flautas de hueso de ave, con dos ejempares completos procedentes de Thetford[11] y Canterbury[12] (fig.1). Puede ser que existan flautas de cúbito de cigüeña, pero deben de estar incluídas en la lista de los que han sido identificados como "ave" sin mayor especificación. Las cigüeñas eran aves migratorias pero hacían su crianza en la Inglaterra medieval, y eran cazadas por miembros de la nobleza usando halcones especialmente entrenados para ello[13]. Por ello sus huesos no estaban realmente disponibles para la mayor parte de la gente.

La mayoría (74%) de las flautas hechas con huesos de mamífero son de carnero u oveja, animales domésticos muy comunes a través de las épocas anglosajona y medieval. Algunas de estas flautas son cortas y gruesas con tres agujeros, como las encontradas en Salisbury[14] (fig.1) y Winchester[15]. Otras son más largas con un número variado de orificios tonales (entre dos y cinco), como la encontrada en Londres[16] (fig.1). Es interesante señalar que algunas de estas flautas más largas tienen un agujero para el pulgar. Una flauta de carnero de tamaño inusual fue encontrada en el castillo de Acre, y tenía tres orificios para los pulgares y dos orificios tonales en su parte frontal[17].

Las flautas de hueso de ciervo o venado no son tan frecuentes, suponiendo el 18% de las flautas de hueso de mamífero encontradas. Estos animales estaban bajo el control de la aristocracia normanda después de la conquista, con estrictas leyes que regían su acceso y distribución[18]. Estos instrumentos han sido encontrados en lugares de estatus alto, sean castillos o ciudades. Podría ser que algunos de las flautas de hueso de carnero más grandes hayan sido erróneamente identificadas como tales, y corresponder en realidad a ejemplares de hueso de ciervo[19], Esperemos que esta situación se clarifique mediante la observación directa de los instrumentos.

Dos flautas completas de metatarso de ciervo han sido encontradas en Keynsham Abbey[20] (fig.1) y en Whitecastle[21] Proceden de los siglos XIII Y XIV, y poseen ventana rectangular (lo que sólo ocurre precisamente en estas dos flautas) y cinco orificios tonales en la parte frontal. La flauta de Whitecastle es también inusual por el hecho de que está decorada con marcas circulares y tiene dos orificios para los pulgares. La flauta de Keynsham Abbey tiene un agujero para el pulgar pero no decoración.

Hay también un tipo de flauta que tiene dos orificios alojados en la zona central del instrumento. Dos ejemplares han sido encontrados en Winchester[22] (fig.1), y datan del siglo XIII. Están hechas de huesos de metatarso de carnero y ciervo. Es una tipología muy inusual, ya que el emplazamiento de los agujeros tonales es diferente a cualquier instrumento actual conocido. Podría suponer, sin embargo, uno de los únicos enlaces con la iconografía contemporánea.

A pesar de haber sido descubierto un centenar de flautas de hueso, no hay casi evidencia iconográfica que avale su existencia. Hay unas pocas esculturas de músicos tocando flauta de una mano y tambor tocando flautas cortas y gruesas que proceden de los siglos XlII Y XIV[23], pero no está claro si estos instrumentos estaban realizados en madera o en hueso. Uno en particular, la misericordia del siglo XlII procedente de la Catedral de Exeter[24] muestra uno de estos músicos sosteniendo una flauta que aparentemente es como las ejemplares antes mencionados de dos agujeros encontradas en Winchester. Dado que tanto Exeter como Winchester están en el sudoeste de Inglaterra, podría ser que en efecto hubiera una relación entre los instrumentos.

Con el ejemplar más antiguo de flauta datando del siglo V y el más moderno fuera ya de época medieval, la mayor parte de los ejemplares proceden de los siglos XII Y XIII. la localización de estos restos arqueológicos nos proporcionan pocos indicios para conocer las circunstancias específicas de su uso, ya que estas flautas han sido encontradas en una amplia variedad de lugares, incluyendo castillos, fincas solariegas, poblaciones pequeñas y asentamientos rurales. En ocasiones aparece cerámica u otros enseres domésticos en contextos arqueológicos muy diferentes. Contrastando con instrumentos como la lira de Sutton Hao (encontrada en el barco fúnebre de un rey sajón del siglo VII)[25], ninguna flauta de hueso ha sido encontrada como ajuar funerario. Parece, en definitiva, que era un instrumento de uso común.

Para un intérprete de flauta de tres agujeros, muchos de estos ejemplares podrían parecer unos antecesores evidentes de la flauta de tambor, ya que pueden ser interpretadas con una mano mientras la otra toca el tambor. Esto es posible especialmente con las flautas de hueso de ganso, cisne y grulla que tienen tres o cuatro agujeros. Ciertamente, la flauta de hueso de cisne de Norwich (fig.1) parece tener una zona de desgaste en su parte posterior que se corresponde con la posición del dedo pulgar cuando se toca de esta manera. Sin embargo, este ejemplar es único, y es necesaria una mayor investigación en este ámbito. Esta característica será observada en sucesivas visitas a museos. Lo que también es interesante es observar que tanto si el número de agujeros es tres como si es de cuatro todos ellos se encuentran en la parte frontal. Por el momento, las flautas de hueso no nos han proporcionado suficientes indicios como para indicamos en qué momento esta disposición cambió para convertirse en la flauta de tambor que conocemos hoy, con, por ejemplo, dos orificios tonales en la parte frontal y otro para el pulgar en la posterior. Aunque los orificas para el pulgar aparecen, se encuentran en las flautas de hueso de mamífero con muchos agujeros, y no en las flautas de hueso de ave de tres o cuatro orificios. Con mayores evidencias directas, quizás podría establecerse una conexión entre flautas de hueso y flautas de tambor. Quizás con un mayor número de ejemplares, más investigación (y más interpretación de instrumentos) esta idea puede ser discutida e investigada.

Contemplando las flautas de hueso como un corpus propio, sin embargo, no hay duda de que su gran número nos proporciona un dato que hay que considerar. Vistas como un todo, está claro que podemos distinguir un amplio rango de tipos diferentes, y está claro que una gran variedad de personas de todos los niveles sociales disfrutaron construyendo, tocando y escuchando estos instrumentos.

NOTAS

  1. [1]Megaw (1960), Buisson (1990)
  2. [2]MacGregor (1985)
  3. [3]MacGregor (1991)
  4. [4]http://www.regia.org/bonework.htm
  5. [5]Crane (1972) cree probable que los instrumentos fueron realizados tanto por aficionados como por profesionales.
  6. [6]Megaw (1975)
  7. [7]Egan (1998)
  8. [8]Lawson and Margeson (1993)
  9. [9]MacGregor (2001)
  10. [10]Ticehurst (1957)
  11. [11]Lawson (1984)
  12. [12]Frere, S.S., Bennet, P., Rady, J., and Stow, S. (1987)
  13. [13]Cummins (1988)
  14. [14]MacGregor (2001)
  15. [15]Megaw in Biddle (1990)
  16. [16]Egan (1988)
  17. [17]Lawson (1982)
  18. [18]Sykes (forthcoming)
  19. [19]Leaf (forthcoming)
  20. [20]MacGregor (1985), Barrett (1969)
  21. [21]Megaw (1961) (1963)
  22. [22]Megaw in Biddle (1990)
  23. [23]Montagu, J. and Montagu, G. (1998)
  24. [24]http://www.exeter-cathedral.org.uk/Gallery/Misericord/M15.html
  25. [25]Bruce Mitford (1983), Care Evans (1989)

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