|
|||||
|
|||||
| Sandalio de Tejada y Sarabia RELATO DE COMO SE INICIÓ
LA FUNDACIÓN DE LA ASOCIACIÓN DE TXISTULARIS DE EUSKAL HERRIA. Son muchos los curiosos que desean, legítimamente, saber cómo nació la Asociación d e Txistularis del País Vasco. Muy sencillamente: Fue el año 1920 en Munguia (Bizkaia) en el que recibía lecciones de txistu del txistulari del Ayuntamiento, don Eleuterio de Lekue. Un día, no sé cuál, se tocó en nuestra conversación el tema de los papeles de música. El señor Lekue me hizo ver que tenia un muy bueno y completo repertorio heredado de sus padres que fueron txistularis del Ayuntamiento de Begoña; y se lamentaba que había perdido algunos por préstamos que nunca se devolvían; y que esto mismo les ocurría a muchos otros txistularis. Esta conversación despertó en mi la edición o publicación de la música para txistu por medio de la imprenta: y hasta establecer una Asociación para que por medio de fáciles cuotas cubrir los gastos de publicación y distribuir la música por igual a todos los txistularis de Euskalherria. Al señor Lekue le pareció excelente la idea, apuntando, además, la razón de que los txistularis estaban desapareciendo y viniendo a menos, y que así se podría dar un gran impulso para no perder lo poco que quedaba. Di cuenta de esta Iniciativa a los señores don Manuel de Landaluce, primer txistulari del Ayuntamiento de Bilbao, y a don Martín Elola, txistulari del Ayuntamiento de Begoña, los que la recibieron con verdadero gozo y alegría. D. Manuel de Landaluce miraba al cielo. Les pedí que me dieran direcciones de los txistularis que conocieran para escribirles pidiendo aprobación a la iniciativa y que dieran, además, otras direcciones de otros txistularis que conocieran o de los pueblos próximos al suyo. Así pues, en poco tiempo llegamos a cubrir 'la geografía vasca de txistularis reuniendo unos 125 txistularis de todo Euskalherria. Los señores Landaluce y Elola se encargaron de avisar a los TXISTULARIS DE LA RIA DE BILBAO y así aparecieron los nombres de Joaquín Landaluce, Demetrio Garaizabal, Luis López de Bergara Bidarte, Mateo y Segundo Atxurra, Benito y Daniel Albéniz, y muy pocos más cuyos nombres no recuerdo. Todos recibieron la noticia con grande admiración. Don Manuel de Landaluce, se encargó de hablar con un cura txistulari que, además, era organista de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Begoña, D. Eduardo de Gorosarri, excelente músico y compositor: que para la primera Asamblea de Txistularis de Arrate preparó varias obras de música y un himno a Nuestra Señora de Arrate. Así las cosas, se celebró una pequeña reunión de txistularis en Munguia, en donde se propuso el lugar de la primera Asamblea de Txistularis, siendo el señor Elola, el mejor conocedor del País, quien propuso la ermita de Arrate. Se celebraban en un local especial de la taberna de El Perro, en Bilbao, reuniones semanales de los TXISTULARIS DE LA RIA a quienes, yo, daba cuenta de la correspondencia recibida de adhesiones a la propuesta para organizar una Asociación de Txistularis con la finalidad cultural de publicar una revista que proporcionara música por igual a todos los txistularis de Euskalherria. El señor Gorosarri se encargó de hacer aprobar por el Gobernador Civil los Estatutos de la Asociación, de redacción mía, que fue antes aprobada por el grupo de LOS TXISTULARIS DE LA RIA DE BILBAO. Más tarde se señaló la fecha de 20 de septiembre de 1927 para la celebración de la primera Asamblea de Txistularis en la ermita de Arrate. A este fin, el señor Elola y yo, nos desplazamos a Eibar, subimos a pie hasta la ermita de Arrate; conversamos con el dueño del txakoli para la preparación del banquete; hablamos con el capellán de la ermita e hicimos cuantas gestiones eran precisas para celebrar aquella eventualidad. Dimos cuenta de nuestra misión a LOS TXISTULARIS DE LA RIA DE BILBAO, y se decidió, en definitiva, la celebración de la primera Asamblea. Pero, todavía, había que hacer muchas cosas: obtener por carta la adhesión de los txistularis para la asistencia a la Asamblea: multicopiar las obras de música compuesta por el señor Gorosarri para el concierto de conjunto en Arrate y en Eibar. multicopiar el Himno a Nuestra Señora de Arrate: y todo ello distribuirlo por correo a los txistularis que habían prometido su asistencia. Y la víspera de la Asamblea fuimos muchos los txistularis que subimos a Arrate. Esperamos al día 20 de septiembre con un amanecer esplendoroso, digno de las emocionantes actividades de aquel día: misa cantada por un improvisado orfeón de txistularis de sonoridad magnifica: procesión con la imagen de la Virgen: celebración de una señorial asamblea; y celebración de un gran concierto de txistu con 105 ejecutantes que llenó de admiración y asombro a ejecutantes y público asistente a los actos. De aquí en adelante actuó una Junta Directiva. La primera revista bajo el nombre de TXISTULARI se publicó en marzo-abril de 1928. Para cooperar en su publicación no se puede dejar a olvido la diligente actividad de nuestro llorado amigo don Manuel de Landaluce quien nos proporcionó un excelente copista de música, creo que empleado del Ayuntamiento de Bilbao, cuyo nombre no recuerdo y a1 impresor de la música, nuestro amigo, señor Ordorika. Así nació la ASOCIACION DE TXISTULARIS DE EUSKALHERRIA, que por las circunstancias la llamamos ASOCIACION DE TXISTULARIS DEL PAIS VASCO. Caracas, 15 de marzo de 1970. José Mª Rodríguez Ibabe Euskal Herriko Txistularien Elkartea sortu zenetik urte franko bete dira. Denboraldi luze honetan gorabehera asko izan da, edozein ekintzatan gertatzen den bezala. baina orokorki ikusita. zalantzarik gabe esan dezakegu Elkarte honen lana eta emaitzak onuragarriak izan direla txistuaren zabalkundean. Liburudenda batetara joaten garenean aldizkari asko ikus dezakegu, batzuk oso publiko berezirentzat zuzendurik gainera. baina 1927. urtean egoera guztiz desberdina zen. Gainera. kultur arloan dirulaguntza ofizialarik ez zen ematen. Beraz, egoera desegoki horretan nori bururatu zitzaion elkarte bat sortzea txistua zabaltzeko? Pertsona hori Sandalio Tejada izan zen. Txistulari eta legegizon hau 1893. urtean Bizkaian jaio zen eta zenbait euskaldun bezala 1971.ean erbestean. Karakasen. hil zitzaigun. Sandaliori iruditu zitzaion elkarte bat beharrezkoa zela txisturako partiturak txistulari eta folklorezale guztien artean banatzeko. Modu honetaz, zenbait bilera Bilboko txistularien artean izan ondoren, 1927.ean Arraten elkarte berriaren lehendabiziko Batzar Nagusia antolatu zuen, eta hurrengo urtean Txistulari aldizkaria plazaratu zen. Bi urte Bizkaian izan ondoren, Elkartearen zuzendaritza Donostiara aldatu zen, horrela bi urteroko desplazamenduen ohitura ezarriz. Gerra aurreko garaian euskal kulturan oso ezagunak ziren idazle eta konpositoreek aldizkarian parte hartu zuten. Orokorki ikusita. Elkartearen arduradun desberdinek lan bikaina burutzea lortu zuten. Gero, zoritxarrez gerraren ondorioak zirela eta, bai Elkartea. bai aldizkaria desagertu ziren. Urteak igarotzen zihoazten bezala, legearen aplikazioa bigunduz joan zen eta ondorioz, txistuak poliki poliki kaleratzeko aukera izan zuen. 1955.ean, legalizazioaren oztopo guztiak gainditu ondoren, lsidro Ansorenak Elkartea berriz martxan jartzea gauzatu zuen. Harrez geroztik eta lehenengo aldian bezala, txisturako idatzita dagoen musika argitaratzea Elkartearen Helburua izan da. Hori betetzeko asmoz, gaur egun arte Txistulari aldizkariaren bitartez musika-orrialde ugari argitaratu dira. Txistuaren alde arlo desberdinetan lan bikaina egin duten pertsonei eskerrak emateko, txistulari guztien izenean, Elkartearen urrezko eta zilarrezko dominak sortu dira. Orain arte ondoko zazpi urrezko domina banatu dira:Arrateko Ama Birjina, lsidro Ansorena, Sandalio Tejada, Aita Hilario Olazaran, Joxe Mari Gonzalez Bastida, Luis Aramburu eta Maurizio Elizalde, eta zenbait zilarrezko domina. Atzera begiratuz, batzutan Txistulari aldizkariaren maila oso ona izan da, baina bestetan emaitzak ez dira hain aipagarriak izan. Dena den, kontutan hartuz orain arte ia Elkartearen ekintza bakarra aldizkaria argitaratzea izan dela, esan dezakegu bere lana txistuaren alde nabarmena eta beharrezkoa izan dela. Hemendik aurrera guri dagokigu txistuaren maila hobeagotzea José Mª Rodríguez Ibabe Resulta difícil analizar el devenir de una Asociación que como la nuestra posee unas características un tanto singulares si la comparamos con cualquier otro tipo de agrupación. En primer lugar llama la atención cómo en el año 27 un grupo de txistularis tuvo la iniciativa de crear una Asociación que entre otras actividades se encargara de la publicación de una revista dedicada al txistu. Hoy en día estamos acostumbrados a encontrar en cualquier establecimiento una infinidad de revistas, algunas de ellas altamente especializadas y por lo tanto dirigidas a un público muy restringido. También nos estamos acostumbrando a que todo aquello que sea cultura esté en cierta medida apoyado o subvencionado por alguna entidad oficial. Sin embargo, éste no era el caso de aquellos txistularis que en el primer tercio de este siglo pusieron en marcha la Asociación. Supieron intuir que la divulgación del instrumento exigía una organización que fuera capaz de publicar las obras que se componían, con objeto de que cualquier txistulari tuviera la posibilidad de enriquecer su repertorio musical. A continuación, en estas líneas vamos a realizar un breve esbozo de la historia de nuestra Asociación, historia que como la de cualquier otra actividad humana ha seguido unos caminos un tanto tortuosos, con períodos brillantes acompañados de otros más modestos. Y como ha sucedido en otros muchos casos, siempre es necesario un catalizador o un impulsor que en un determinado momento histórico plasme en realidad una necesidad que se palpa en el ambiente. En nuestro caso, esa persona que intuyó la necesidad de articular las relaciones entre los txistularis a través de una Asociación fue Sandalio Tejada. Nacido en 1893, este vizcaíno fue abogado en su vida profesional llegando a ser nombrado secretario del Colegio de Procuradores de los Tribunales de Bilbao y además, participó activamente en la divulgación de la cultura vasca (fue vicepresidente de la Schola Cantorum de Bilbao). Desgraciadamente como otros muchos vascos tuvo que emprender el camino del exilio, falleciendo en Caracas en el año 1971. Tal como el propio Sandalio Tejada lo relató en un articulo publicado en la revista, la idea de crear la Asociación surgió en el año 1926 de unas conversaciones que mantuvo con su profesor de txistu, el txistulari municipal de Munguia Eleuterio de Lekue. A partir de esa fecha, a base de reuniones con conocidos txistularis de la comarca de 6ilbao (Martín Elola, Manuel Landaluce, Demetrio Garaizábal, los Atxurra,...) fue adquiriendo forma la idea inicial. Se contactó con el organista de 6egoña y txistulari Eduardo Gorosarri, el cual se encargó de conseguir la aprobación por parte del Gobernador Civil de los estatutos de la nueva Asociación. previamente redactados por Sandalio Tejada. Realizados los preparativos oportunos, el día 20 de Septiembre de 1927 se celebraba en Arrate la la Asamblea con la participación de un centenar de txistularis. Previamante a la Asamblea, tuvo lugar una misa y un concierto de txistularis en el que se interpretaron varias obras compuestas para tal acontecimiento por Eduardo Gorosarri. En dicha Asamblea se constituyó la primera Junta Directiva formada por. Presidente Eduardo Gorosarri, Vicepresidente Benito Albéniz, Secretario Sandalio Tejada, Tesorero José Ayerza y Vocales Martin Elola, Benito Okariz, Mateo Atxurra y Joaquin de Landaluce. De esta manera se puso en marcha la Asociación y su primer fruto fue la publicación un año más tarde de la revista Txistulari con carácter bimensual, dando respuesta al objetivo fundacional de divulgar la mÚsica escrita para txistu. En este periodo se alternó bianualmente la sede entre Bilbao y San Sebastián, si bien las Asambleas anuales se celebraron en diferentes localidades: Arrate, Orduña, Donostia, Bayona, Pamplona y Bilbao. En la Asamblea correspondiente a 1935 se decidió que la Junta Directiva pasara a Pamplona para el bienio 36-37. Sin embargo, por razones obvias el proceso quedó truncado. Durante la preguerra la actividad desplegada por la Asociación fue notable~ se organizaron diversos alardes, concursos de bandas y de composición y, por qué no decirlo, se creó un medio de comunicación entre los txistularis (unos 200 socios). Observando las colaboraciones que aparecieron en la revista no nos queda ninguna duda de la calidad de la misma. En la parte musical destacan las firmas del P. Hilario Olazarán de Estella. JesÚs Guridi, P. Donostia, Luis Urteaga, Eduardo Gorosarri, lsidro Ansorena, José Olaizola, Victor de Zubizarreta. Manuel Gainza, Luis Aramburu, etc. Y en la parte literaria. Tomás Garbizu, P Donostia, Orixe. Fausto Arocena, Guillermo Lizaso, P. Hilario Olazarán, Resurrección Ma de Azkue, Aitzol, lsidro Ansorena, José Arteche, Telesforo de Aranzadi, Lauaxeta, etc. Como se constata en la revista colaboraron las personalidades más importantes de la época, no sólo en el campo del folklore vasco sino en todos los ámbitos de nuestra cultura. La labor realizada fue realmente notable, sobresaliendo todavía más si la situamos en sus correspondientes coordenadas históricas. La guerra truncó toda la actividad de la Asociación y el txistu, como el resto de la cultura vasca, sufrió las consecuencias de la contienda. Es dificil cuantificar el daño ocasionado, pero bien nos puede servir como ejemplo un extracto del bando que el comandante militar de Estella dictó el 25 de Septiembre de 1936: "En ciertas regiones de las provincias vascongadas y en nuestra querida Navarra se usan el txistu y los correspondientes instrumentos para el baile. En las Vascongadas muy bien que sigan con sus patriarcales costumbres; en Estella eso es planta exótica desconocida e importada por los que todos sabemos. Se acabó el "gora Euzkadi", estamos en tiempos de "Viva España"! por consiguiente, quien los posea entregará todos esos tnstrumentos en el plazo de 48 horas". Tuvieron que pasar bastantes años para que de nuevo se volvieran a organizar actividades públicas en las que tomara parte el txistulari, si bien todo encauzado bajo las organizaciones (Educación y Descanso) y los símbolos del nuevo régimen. De esta forma comenzaron a celebrarse algunos alardes de txistularis en fechas determinadas (18 de Julio). Todo ello permitió que de nuevo se multiplicaran los contactos entre txistularis de diferentes localidades y que se pensara en poner en marcha la Asociación. Así como en el proceso de fundación el gestor fue Sandalio Tejada, en esta segunda época la persona que gracias a su prestigioso y tesón superó todos los problemas inherentes a resucitar la Asociación fue lsidro Ansorena. El acontecimiento que sirvió de punto de partida de todo el proceso de puesta en marcha de la Asociación fue la celebración el 28 de Septiembre de 1952 de una concentración de txistularis, organizada por el Ayuntamiento de Eibar, con objeto de conmemorar las bodas de plata de la proclamación de la Virgen de Arrate como Patrona de los Txistularis. A partir de aquella fecha. todos los pasos que lsidro Ansorena fue llevando a cabo quedaron perfectamente descritos por Fernando Vidal en la ponencia que presentó en el mes de Octubre de 1985 en San Sebastián con motivo de "lgo Herri-Musika Topaketak". A continuación presentamos un extracto de la misma: «En Septiembre de 1952. el Ayuntamiento de Eibar consiguió el permiso para celebrar una fiesta de Txistularis en Arrate. El mérito fue tremendo en aquel tiempo, pero lo consiguieron y allá fuimos. En medio de un gran entusiasmo, el P Galdós que presidia el acto, juntamente con el alcalde Sr. Orbea y por indicación de lsidro Ansorena (soy testigo de ello), lanzó la idea de volver a formar la Asociación. Todos los asistentes se entusiasmaron y se nombró una comisión representativa con el Alcalde, el P Galdós.Ansorena, Azurmendi, Bengoa. el director de la Banda de Música, Lucas Ganuza y yo mismo. Nos sacaron una foto, pero luego, lsidro formó una comisión ejecutiva presidida por él y nos incluyó a Martinez de Lecea de San Sebastián, Bengoa de Eibar, Lascurain de Vergara, Azurmendi de Cegama y a mi. Con el tiempo, nunca más se supo. ni de una ni de otra comisión pero lsidro seguia empeñado en su idea. El, por su cuenta, fue al Gobierno Civil a visitar al Sr. Jaen. delegado de Orden Público. Fue recibido con cierta desconfianza. Según ellos, la antigua Asociaci6n estaba muerta. lsidro les recordó nuestros conciertos del 18 de Julio y entonces dialogaron más, pero fueron tajantes Habia que hacer nuevos Estatutos. habia que avalarlos con 100 firmas de personas no sospechosas y otras muchas cosas más. Eran demasiadas exigencias y volvió desmoralizado. Por aquel entonces se habia formado el Club Vasco de Camping, al que yo pertenecía. siendo su fundador un querido amigo mio, Manuel Galdona Se me ocurrió que su experiencia nos podia ayudar mucho Y asi nos pusimos a trabajar los tres. empezando por la elaboración de los Estatutos, cuya base eran los del Club Vasco de Camping, naturalmente adaptándolos para la Asociación. Luego empezamos a buscar las personas que avalaran con sus firmas. En esto no tuvimos dificultades, el cariño que sentian hacia Ansorena lo facilitó todo. Nombramos la Junta Directiva, incluyendo algunas personalidades que habian firmado el aval, y así juntamente con el inolvidable D Luis Urteaga que fue el presidente. incluimos a D.Javier Arbide, D. Félix Azpilicueta. D. Enrique Laborde, D. José Salvador el conde Peñaflorida y los tres que habiamos colaborado para conseguirlo. Se entregó la documentación en el Gobierno y nos tocó esperar. De vez en cuando nos llamaban para aclarar conceptos que solicitaban desde Madrid. Hubo investigaciones, pero al cabo de dos años vino la gran noticia: estábamos autorizados. Había condiciones que cumplir, alguna prohibición, censura que pasar. etc., pero estabamos dispuestos a luchar. Nos pusimos en contacto por carta con todos los txistuiaris que pudimos y con los centros oficiales y aquello empezó a marchar" La Asociación volvia a funcionar con unos 450 socios inicialmente y publicando de nuevo la revIsta Txistulari, esta vez con carácter trimestral. Al cabo de dos años el número de asociados habia ascendido a 600 y finalizado dicho periodo, la gestión de la Asociación pasó a Vizcaya. De esta forma comenzaba el sistema rotativo bianual por provincias (Guipúzcoa, Vizcaya. Alava y Navarra) que ha sido una caracteristica que ha perdurado hasta nuestros dias. En esta segunda época la principal y casi única actividad de la Asociación ha sido la publicación de la revista Txistulari. El repertorio musical recopilado es notable, pudiendo encontrarse todo tipo de obras, tanto en su género como en su calidad. Es en este período también cuando se han instituido las medallas de la Asociación. Hasta la actualidad se han concedido cinco medallas de oro: la Virgen de Arrate, lsidro Ansorena, Sandalio Tejada, P. Hilario Olazarán y a José Mª González Bastida y cuatro medallas de plata a los hermanos Ansola. Estas distinciones son como una sintesis de lo que es el mundo del txistu. Cada una de ellas presenta unos matices diferentes, sobresaliendo el músico, el compositor, el director o el socio. En definitiva, todas ellas poseen un denominador común: el reconocimiento a la labor de infatigables divulgadores del txistu en sus diversas facetas. Desde entonces pocos son los cambios que ha experimentado la Asociación. Varias generaciones de txistularis han participado en su dirección, si bien la labor ha sido más individual que colectiva. En estos años el número de socios ha oscilado llegando a superar los 3.000 a finales de los sesenta, la mitad de los cuales lo constituian los socios protectores. A partir de esas fechas el número ha ido descendiendo paulatinamente. Hoy en dia que los sentimentalismos van siendo relegados a un segundo plano, el futuro de la Asociación depende más que nunca de los servicios que ésta sea capaz de proporcionar al socio. Olvidándonos de cifras triunfalistas, si queremos motivar a toda aquella persona relacionada con el txistu, deberemos mostrarle una revista de calidad y a su vez la Asociación necesitará poseer los medios adecuados para transmitirle información y colaboración. Pero para que todo esto llegue a buen término, la Asociación debe dejar de ser un pequeño grupo directivo y debe estar respaldada por la colaboración del socio. En estos 60 años nuestros antecesores han logrado notables objetivos. Ahora en nuestras manos está el conseguir una entidad acorde a las necesidades actuales. Para finalizar este articulo, a continuación vamos a citar una serie de trabajos que han sido publicados en la revista y que hacen referencia a distintos aspectos de la historia de la Asociación:
|