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Introducción. El Aula de Txistu del Conservatorio Pablo Sarasate organiza este concierto homenaje al Maestro Rodrigo-Alfredo de Santiago Majo y lo titula como "Homenaje desde Navarra". Lo titula así dado que las obras que se interpretaran en el concierto son obras que el Maestro Rodrigo compuso basadas en melodas de Navarra o dedicadas a personalidades de o vinculadas a Navarra tales como Hilario Olazaran, Policarpo Garay, Arturo Campión y Mara Paz de Ciganda. El descubrimiento paulatino de la música en el trabajo cotidiano del aula, realizado primero a través de sus Estudios Superiores" y de sus obras para Txistu solista o para banda, nos ha hecho apreciar más la obra del Maestro. Descubrir su musicalidad, su fraseo su sensibilidad y su amor hacia la música vasca. Sus partituras muchas veces difíciles de tocar por su cromatismo abundante y sus dificultades técnicas esconden una gran belleza y suponen un claro avance en la música escrita para txistu. Su obra ofrece un rico abanico que va desde la música y melodas populares pasando por las formas y armonías con fragancia a clasicismo llegando hasta las armonías más actuales y el empleo de series dodecafónicas. Destacables son también sus trabajos musicológicos publicados en la Revista Txistulari, trabajos en torno al compás de ciónco por ocho, Análisis del primer tiempo del tro de Ravel, Reflexiones sobre música vasca etc. Rodrigo A. de Santiago ha supuesto una evolución en la música escrita para Txistu y en la música vasca en general, siempre preocupado en la bsqueda de nuevas formulas de expresión pero conservando la esencia, la raíz en la rica cultura popular vasca. Esfuerzo muchas veces no comprendido desde una mayoría de interpretes (txistularis) ancladas en posiciones tradicionales o pseudotradicionales. La evolución experimentada en el instrumentista e instrumento hablando del Txistu consiguiendo niveles de técnica y formación musical los primeros y calidades de sonido y afinación el segundo, permiten abordar la música escrita por el Maestro Rodrigo con mayor convicción y ofrecer como en esta ocasión un concierto monográfico y humildemente rendirle un homenaje. PROGRAMA:.
Notas al programa. CUATRO PIEZAS CARACTERSTICAS VASCAS Obra que el Maestro Rodrigo escribióó en el año 1980 en Madrid y a petición de los miembros de Euskal-etxea. Composición en la que recoge en cuatro tiempos ritmos usuales en la música vasca, minué, arin-arin, contrapás y ezpata-dantza, con una armonía clara y en tonalidades que no presentan complicaciones a una ejecución mayoritaria. EL LTIMO TAMBORILERO DE ERRAONDO Encuentro lo más adecuado y acorde con el homenaje que pretendemos, el transcribir lo que el propio Maestro escribió sobre su obra: "Desde muy niño fijé en mi mente la narración lírica de Campión "El Último tamborilero de Erraondo", que fue motivo en dos distanciadas ocasiones para poder plasmar en música igual número de impresiones subjetivas sin otro mérito por mi parte que, mi gran entusiasmo por el tema y por mi profesión, incipiente una de ellas y motivada la otra por las inquietudes de nuestro actual juventud txistulari, la que a buen seguro —en su mayoría— no conoce la obra del inolvidable Patriarca de las Letras Vascas. Pero Fermn de Izco podría muy bien encarnar la representación genuina de la gran familia txistulari vasca, por cuanto tiene de enseñanza su retorno a la tierra madre; su ilusión por renovar ante sus paisanos —de jvenes generaciones— su ancestral INGURUKO, pero Pedro Fermín de Izco no cuenta con el paso y la evolución del tiempo, que obra acusadamente tanto en el espíritu humano como en lo material con ritmo acompasado, sí, pero inexorablemente ininterrumpido, con mutaciones fuertemente señaladas que van dejando huella indeleble de su personalidad, de sucesivos nuevos tiempos. Por el año 1932 terminaba quien esto escribe un modesto "Poema Sinfónico" (El último tamborilero de Erraondo), para gran orquesta, basado en la historia de Pedro Fermín de Izco. En versin de Banda lo escuché en Bilbao, cuando lo estaba montando para su estreno la Banda Nacional Vasca, a finales de 1936,ignorando si fue interpretado en público; solamente retengo un leve recuerdo del poema y del ensayo. Mi actual obra con el mismo título, esta vez para conjunto de txistularis, tiene una cortísima gestación y realización, es decir, está compuesta recientemente en el breve espacio de dos días, nuevamente a impulso del recuerdo y gran afecto hacia la figura y obra de D. Arturo Campión y, porque nada mejor que si es ello posible, vea la luz pública, lleve a los txistularis un suave soplo de novedad en lo estructural, en lo armónico y en lo personal de los instrumentos, todos los cuales tienen y acusan una personalidad libre, precisamente en esta etapa en la que nuestra querida Asociación estará regida y radicará por dos años en tierra navarra, cuna de tan bella historia. La obra responde a la forma Scherzo y está inspirada en el tema generador del Inguruko-Dantza que Campión fijó al frente de sus páginas narrativas, y que dedicó al siempre recordado Padre Donostia. No es obra fácil, nos damos perfecta cuenta de ello, pero creemos sinceramente que responde a las inquietudes de nuestros actuales txistularis, ávidos de músicas nuevas, o por lo menos, alejadas de ciertos tópicos. Es el más humilde de los recuerdos que puedan serle dedicados al ilustre e inolvidable Patriarca de las Letras Vascas; pero ahí queda, junto con nuestra imperecedera admiración por su obra y personalidad humana." POEMA DEL TXISTULARI SOLITARIO Obra compuesta por el Maestro Rodrigo en memoria de "Poli" Garay Olabarriaga, que fuera compañero suyo en la Banda de Erandio como Txistu 2, y en la que Rodrigo A. de Santiago tocaba el silbote. La figura de Policarpo Garay por otra parte esta vinculada fuertemente a Pamplona. Él fue el fundador de la Banda Municipal de Txistularis de Pamplona y su recuerdo queda en la memoria de muchos de nosotros como director de los Alardes de Txistularis que en Navarra se celebraban. En cuanto a la obra en sí, es una obra para Txistu solo con acompañamiento de percusión (tamboril y atabal) en la que el compositor nos muestra toda la belleza de su melodía, de su sensibilidad a la hora de construir la lnea melódica, fluyendo esta con criterio y naturalidad, aprovechando todas las posibilidades expresivas del instrumento. Son de destacar tanto la introducción de la obra como las cadencias que usa para preparar los nuevos tiempos, por su gracia, oportunidad y belleza. En definitiva se trata de una obra que no olvida las raíces vascas en cuanto a ritmos y melodía y que exige del interprete un cierto virtuosismo y mucha capacidad de fraseo, delicadeza y sensibilidad. IRUÑA Sonata Vasca n 3. Obra también relacionada con Navarra en cuanto el autor la dedicó a Mara Paz de Ciganda, primera Presidenta de la Asociación de txistularis en Navarra. Esta obra fue estrenada en concierto en el Teatro Gayarre de Pamplona, por la Banda Arranoa en los conciertos que la Asociación de Txistularis organizó en 1977. Se trata de una Sonata, forma musical ésta no muy corriente en la música para Txistu y por la que el Maestro apostó decididamente. Es una obra con un definido gusto "Clasicista" de una belleza sutil, limpia de melodas y de fraseo cristalino como corresponde a el perodo del Clasicismo. Al escucharla viene de forma natural el recuerdo de Haydn y de Mozart. Es de destacar que el estilo referido no es corriente en la música escrita para Txistu y que por lo tanto el trabajo sobre ella respetando todas las exigencias interpretativas que el mencionado estilo requiere es un ejercicio enriquecedor y aconsejable desde un punto de vista pedaggico. Nuevamente Rodrigo de Santiago nos aporta al mundo del txistu una obra importante e innovadora con una puede ser predestinada intuición de rellenar y enriquecer las lagunas de repertorio que nuestro instrumento pueda tener. Según indicación del Maestro en la partitura la obra se interpreta sin el empleo de cualquier tipo de percusión. GORANTZIAK. Zortziko en 8x8. Zortziko para txistu solo escrito a la memoria de José Garay. El maestro escribe la dedicatoria de la manera siguiente: "A la memoria de José Garay primer txistulari de Erandio, padre y abuelo de mis buenos amigos y notables txistularis Policarpo y José Luis Garay." Se trata de una obra musical exquisita con un fraseo delicadísimo y un contraste de planos sonoros de una belleza capaz de hacer temblar todas las estructuras estéticas tanto del interprete como del auditorio. Con respecto al zortziko y a la polémica en torno a él el Maestro con buen criterio distingue lo que es música y lo que es un tipo de medida o de escritura de esa música para no confundir "la medida con lo medido". El compás de 5x8 no es un compás genuino del País Vasco, sï que probablemente lo sea el zortziko. Hasta 1850 no se usaba esta forma de transcribir el zortziko y quien al parecer lo comienza a implantar es José Juan Santesteban un organista "italianizante" de San Sebastian. Anteriormente se escribe en 6x8 3x4. De esta opinión también comparta el musicólogo Francisco Gascue (1848-1920). El autor de la obra propone también para que el ritmo tan caracterstico del zortziko sea entendido por los músicos no conocedores de la música vasca, la escritura de este en el compás también amalgamado 1x8/4x8. Criterio que entiendo nada desacertado, ya que estamos acostumbrados a que cuando se interpretan obras en las que contienen algún zortziko (Diez Melodías Vascas de Guridi) por orquestas no radicadas en Euskal-Herria son patentes los problemas de los instrumentistas y directores para entender el ritmo referido. Después de analizar el "Trío en la menor" escrito en 1915 por Maurice Ravel, en el que el gran y número uno de los compositores vascos (nacido en Ciboure) emplea el compás de 8 x 8 para escribir el zortziko, consiguiendo así, segn el Maestro, la tan anhelada simetría de medida para dicho ritmo, sin desvirtuar ni las esencias del cinco por ocho ni las del seis por ocho o tres por cuatro, bien al contrario ampliándolas y mejorándolas, Rodrigo apuesta firmemente por la escritura del ritmo de zortziko en ocho por ocho. De este discurso nace maravillosamente —Gorantziak—. Obra dedicada a D. Javier Hernández Arsuaga con quien según reza en la dedicatoria el Maestro comparta inquietudes artísticas. Al igual que anteriormente hice, prefiero reflejar lo que el autor escribió sobre su obra, pues creo de un gran interés y la mejor manera de dar a conocer su filosofía en torno a la música para txistu y a la música vasca en general. Dado lo extenso que sobre su obra el Maestro publicó en la Revista Txistulari, me veo en la necesidad de descontextualizar algunos puntos que creo importantes, ya que el lector comprenderá sobradamente la opción tomada. En este sentido destaco un párrafo con el que coincido totalmente y que creo de máxima importancia en estos momentos de la vida txistulari, este es: «será necesario romper las barreras del conformismo y derribar el escudo tras el que cómodamente se puede vivir un buen número de años con el mínimo esfuerzo al iniciar el camino de la música culta. Ha sido señalado en diversas ocasiones por quien esto escribe lo difícil en música de conservar y evolucionar a un mismo tiempo, puesto que lógicamente habremos de contar para ello con la también necesaria evolución de los instrumentos en uso (txirula, txistu y silbote), en los estudios a impartir en consonancia respecto a los mismos, en la teoría compositiva e instrumental, en el sello o nuevo carácter que habrán de tener nuestras músicas, en aquello que deberá ser conservado en cuanta esencia,estilo y personalidad vasca.» «Cuántos escollos y cuan pocos los que están en condiciones de poder abordar tarea tan poco grata a los ojos y a los gustos de una variopinta mayora quietista, cómodamente amparada en lo tradicional!» En lo que más concretamente concierne a la obra a la que nos referimos el Maestro escribió: «Música Vasca 1972 no es otra cosa que dos breves páginas musicales escritas con armonía de hoy, con espritu actual, extraída su línea melódica de una serie dodecafónica, si bien, libremente interpretada y empleada, sin ánimo de polémica alguna, con la novedad, por otra parte, de escribirse por vez primera el zortziko con los guarismos 1/8 4/8 que conforman ambos un compás de amalgama de valores simples.» Arsuaga haca los siguientes comentarios de esta obra: «La música dodecafónica es atonal; está constituida sobre los doce grados de la escala cromática (semitonos) y estructurada de una forma serial.» «Fue el descubridor de la técnica dodecafónica el compositor austriaco Arnold Schenberg (1874-1951) y continuadores, sus discpulos Anton Webern (1883-1945) y Alban Berg (1885-1935).» La obra está compuesta de una forma libre, sin el rigor formalista que sistematiza Schenberg. Consta de dos tiempos: Minué y Zortziko. La serie meldica de la primera voz es empleada igualmente a manera contrapuntstica y con distinta figuración simultáneamente en las restantes voces, formando as el bloque armónico-sonoro. El efecto que esta música produce en nosotros es ciertamente bien distinto que el que percibimos con la música tradicional (tonal). La melodía no fluctúa sobre los consabidos giros interválicos (grado conjunto diatónico, tercera mayor o menor, cuarta justa etc.) sino que los saltos se producen entre notas de la serie que se ha dispuesto convenientemente. La armonía no gira sobre la tónica con incursiones por la dominante y subdominante, sino que cualquier grado puede ser su tono y ésta resulta de la relación entre ellos. Esta obra se estrenó por la Banda Municipal de Txistularis de San Sebastián dirigida por Javier Hernández Arsuaga el 31 de Julio de 1972. DIFERENCIAS. Sobre una Danza con palabras (Erramua-Igandea) de Lekunberri (Larraun). Diferencias es una obra para txistu solo con acompañamiento de tamboril basada en Erramua-Igandea, danza con palabras de Lekunberri. Requiere del instrumentista una técnica virtuosística y a la vez una gran musicalidad. Las variaciones han sido un estilo musical muy recurrido por los txistularis de un cierto nivel sobre todo a partir del último tercio del siglo XIX. La mayor parte de estas variaciones eran de carácter rítmico. En esta obra el Maestro Rodrigo introduce variaciones armónicas enriqueciendo de nuevo el abanico de repertorio de música escrita para txistu. El autor escribió sobre esta obra: "El empleo por nosotros del denominativo —Diferencias— obedece más bien a homenaje a nuestro insigne Antonio de Cabezón (organista, clavecinista invidente 1510-1566) que a otro motivo, pues fue el citado Maestro y organista-compositor quien primeramente usó del denominativo citado y, de las mismas (las diferencias) adelantándose al inglés Byrd (siglo XVI) datos en la actualidad comprobados. Obra firmada por el autor el 7 de Marzo de 1980 y compuesta para tres txistus 1,2 y 3. Si ya en el repertorio txistulari no es frecuente encontrarnos con la forma sonata y al Maestro Rodrigo debemos su aportación en este sentido, menos frecuente es encontrarnos con una obra escrita para tres txistus, es por esto por lo que encontramos doblemente interesante la inclusión en el programa de esta sonata en fa, que además supondrá su estreno absoluto. Nuevamente nos encontramos con una sonata escrita en estilo "Clásico" que nos recuerda no en pocos momentos a Haydn y Mozart. La línea meldica vuelve a ser de una gran belleza, con una armonía clásica. La obra requiere de los interpretes la suficiente capacidad técnica y formación musical como para adaptarse a las exigencias de estilo clasicista. El primer tiempo de la obra es un Adagio escrito en fa menor en el que a la sutil melodía del txistu primero sigue el txistu segundo con un acompañamiento casi pianístico teniendo los tres txistus su propia personalidad. El segundo tiempo es un "Allegro assai" escrito en Fa Mayor, en el que el primer período de claro sabor clásico tras descansar en la dominante da paso a un segundo período de claro contraste tonal, escrito en La bemol Mayor con frases irregulares de cinco y tres compases. Sigue un tercer período en Do Mayor en el que al final podemos escuchar las notas del Agur Jaunak, notas que el Maestro intercala en muchas de sus obras. A este tercer período sigue una reesposición y una coda. El tercer tiempo es un "Andante maestoso" en si menor con una introducción en forma ternaria de carácter modal tras la que una modulación a Re bemol Mayor nos llevará a una coda y esta a una reexposición tonal también de carácter modal. El cuarto tiempo es un Minué escrito en Si bemol Mayor. Se trata de una forma Clásica de Minué en forma ternaria que concluye con un trío rapsódico en el que podemos escuchar la célebre melodía de Idiarena tratada con una sutileza y delicadeza maravillosa. Termina la obra con un "ALLEGRO giusto" con un carácter de fantasía sin ningún estereotipo formal. Escrito en Fa Mayor tiene una cierta condición rapsódica, con temas que no terminan de ser desarrollados. En definitiva se trata de una Sonata clásica de maravillosa lnea meldica y novedosa en el repertorio txistulari que a quien esto escribe ha conseguido seducir y extasiar. FANTASIA HOMENAJE. En memoria del P. Hilario Olazarán. Obra compuesta por Rodrigo A. de Santiago en Madrid en Agosto de 1973 en memoria del Padre Hilario Olazaran (1894-1973) quien fallecía unos meses antes, en junio de ese mismo año. El maestro escriba sobre la obra: "Mi Fantasa Homenaje en memoria del P. Hilario Olazaran pudiera catalogarse como camino de peregrinaje artstico-humano, quizá un tanto personal, pero sí lleno de un sentimiento de amistad y de respeto que la música y los subttulos de la obra pudieran sugerir en los intérpretes, en los oyentes, un emocionante recuerdo y una ferviente oración en memoria del "padre-capellán" de los txistularis vascos, tal como yo la siento y elevo al Padre Eterno. Si es así, con ello me sentiré más que pagado por el esfuerzo realizado y por el hilván de estos recuerdos." Rodrigo Alfredo de Santiago conoció al Padre Olazarán el año 1929 cuando acompaado del txistulari Eleuterio Lecue, primer txistulari de la Banda de Erandio, acudían al despacho del también txistulari Sandalio Tejada en Bilbao. Dos años antes había conocido al Padre Donostia y ambas figuras musicales causaron en él un sentimiento de admiración y respeto que conservó toda su vida. Él mismo relata como siguió con suma atención todo el trabajo musical que el Padre Olazarán realizó. Coincidió estos encuentros con figuras de la música vasca cuando trascurrían los años veinte, años en los que el Maestro se encontraba estudiando en el Conservatorio de Bilbao y en los que la Asociación de Txistularis estaba en plena ebullición. Años éstos que marcaron la obra y la vida de Rodrigo. Ral Madinabeitia. Breve Biografa. El Maestro Rodrigo Alfredo Majo nació en Baracaldo (Vizcaya) el 23 de Septiembre de 1908 y muere en La Coruña el 30 de Septiembre de 1985. En sus antecedentes familiares hay un buen número de músicos. Su bisabuelo paterno fue sochantre de las catedrales de Astorga y León. Su abuelo materno violinista de la capilla de la Catedral de Astorga. Estudios musicales. Comenzó sus primeros estudios musicales de niño en el Colegio de los Salesianos de Baracaldo. A la edad de 13 años ingresó en el Conservatorio de Bilbao. Estudio los instrumentos piano, clarinete, txistu y violín. Fueron sus maestros Rafael Navarro de violin; José Sainz Basabe de contrapunto, fuga y composición; Ricardo Arnillas de música de Cámara, Armand Marsick de orquestación y dirección y Jesús Guridi de armonía y folklore. En los diez años (1920-1930) en los que estudió en el conservatorio de Bilbao adquirió una sólida formación musical que reflejará posteriormente a lo largo de su carrera. Es de destacar la especial relación que entabló con el Maestro Jesús Guridi de quien fue alumno predilecto, guardando toda su vida un especial recuerdo y admiración al Maestro vitoriano. El Maestro Rodrigo y la Bandas de Música. En 1923 gana por oposición la plaza de violinista de la Orquesta Sinfónica de Bilbao y en 1930 ingresa como subdirector de la Banda de Erandio. Entre 1931 y 1936 dirige la Banda de Murguía. A los 27 años ingresa en el Cuerpo de Directores de Bandas Civiles. En 1940 se hace cargo de la Banda de Valencia de Don Juan (León). En el año 1947 obtiene la plaza de Director de la Banda-Orquesta Municipal de la Coruña, recientemente creada. En el mes de abril de 1968 el Maestro Rodrigo se traslada a Madrid para dirigir la Banda Municipal de Madrid culminando su actividad en el punto mas alto en las aspiraciones de cuantos Directores integraban el Cuerpo de Directores de Bandas Civiles. El da 25 de Septiembre de 1977 en un emotivo concierto en el Parque del Retiro madrileño el Maestro Rodrigo dirigirá por última vez la Banda Municipal de Madrid al llegar a la edad de jubilación. El Maestro Rodrigo y el txistu. En el año 1925 Rodrigo A. de Santiago hacia su puesta de largo como txistulari en el Concurso de Bandas de Txistularis convocado por el Ayuntamiento de Sestao (Vizcaya) y que organizaba el tamborilero Demetrio Garaizábal. Se presentaba al concurso la Banda de Erandio de la cual formaba parte como silbote el Maestro Rodrigo. Formaban parte de la Banda: como txistu primero Lecue, txistu segundo Policarpo Garay silbote el ya mencionado Rodrigo y atabal Antón Gabiola. En el concurso referido la Banda de Erandio obtuvo el segundo premio. Rodrigo Alfredo de Santiago perteneció a la Banda de Erandio durante el tiempo en el que estudió en el Conservatorio de Bilbao. En un articulo editado en la Revista Txistulari con el título "Recordando la década de los años veinte" el propio Maestro relata sus memorias en aquellos años de txistulari inmerso en el mundillo de los tañedores de la "Tibia vasca" en plena ebullición. Cuenta como conoció al Padre Hilario Olazaran en el despacho de Sandalio Tejada, al Padre Donosti en 1929 y la impresión en lo humano y en lo musical que en él ambos causaron y que conservara a lo largo de toda su vida. En la Tasca del Perro de Bilbao se reunía con ilustres txistularis como Martín Elola (heredero directo de Txango tañedor del siglo XVIII), Manolo Landaluce, Primitivo Onraita, los hermanos Atxurra y un largo etcétera de ilustres con los que en amenas tertulias hablaban de música, de la Asociación, de proyectos, etc. Me gustaría destacar por la importancia que tiene para este concierto y para el conocimiento en mayor profundidad de la figura de Rodrigo A. de Santiago y de su música, la filosofa que el Maestro tenía en torno al Txistu y a lo mucho que compuso para el instrumento. Quizás la pudiéramos resumir en una frase —EVOLUCION sobre la base de la música vasca legada—. Para ello nada mejor que transcribir lo que él dejo escrito: "El txistu es un instrumento eminentemente diatónico, no evolucionado, y su ámbito sonoro —dos octavas cuando esta en manos de un buen txistulari—, lo hace apto para juegos y transcripciones melódicas de amplios vuelos. El dominio del instrumento al que han llegado un buen número de txistularis en toda época —incluyendo las medias obturaciones de los orificios productores de la gama primitiva o natural— ha puesto al alcance de los mismos —los txistularis— el estilo cromático; es decir, dualidad de efectos o gamas sonoras que han venido a enriquecer considerablemente las posibilidades del instrumento y de las composiciones. El hecho de convertirse el txistu en instrumento dócil y apto para indistintamente una de estas caractersticas —o ambas a la vez— nos autoriza a llevar hasta él el extremismo de lo moderno en materia armónica. La búsqueda de nuevas sonoridades, conseguidas éstas por reagrupamiento excesivo de notas vecinas, y otras, por alargamiento excesivo de intervalos que deberán pertenecer exclusivamente al género o denominativo de —simples—, así como por un continuo efecto de disonancia —natural—, son unos resultados contrarios a lo que interesa al instrumento y también al esfuerzo que habrá de desarrollar el elemento humano, para conseguirlos. ¿Habremos de evolucionar la música que se escriba para txistu al igual que lo hecho con otros instrumentos? SI; rotundamente si, pero con la prudencia que impone la contextura del propio instrumento, el valor y la caracterstica de la música vasca que nos ha sido legada y el natural prejuicio de ser a la vez actuales y no olvidar el pasado." De importancia también es el tratamiento que consideré oportuno dar al txistu segundo y al silbote, liberándoles a ambos de un estancamiento interpretativo y de una mera labor de apoyo y de relleno. Dotándoles a ambos de un fraseo propio, de un contrapunto necesario y exigiendo a sus interpretes una mayor exigencia. El Maestro Rodrigo apoyó la creación de las Cátedras de Txistu en los Conservatorios de San Sebastián, Pamplona, Bilbao y Vitoria. Y se ilusionó con el proyecto de D. Martín Rodrguez y D. Javier Hernández Arsuaga —con el que mantuvo un estrecha relación— del Grupo Experimental de Txistu de San Sebastián. Además de toda su obra musical para txistu publicada en la Revista Txistulari y de sus escritos musicológicos en torno a Música Vasca, Rodrigo A. de Santiago nos ha legado la colección titulada "30 Estudios superiores y 20 Melodas vascas para txistu", importante fuente de estudio y material pedagógico para los cursos superiores de nuestro instrumento. Etapas de su vida. La vida del Maestro Rodrigo ha estado jalonada por acontecimientos que desde nuestra perspectiva podemos sintetizar en cuatro etapas vitales claramente diferenciadas y entrelazadas por un profundo amor a la música y una completa dedicación a ella. Son estas: Etapa vasca, leonesa, gallega y la madrileña. * Etapa vasca: Entre 1920 y 1940. Etapa ya relatada prácticamente en la que el Maestro cursa sus estudios musicales en el Conservatorio de Bilbao, entra en contacto con el txistu y su mundo y adquiere una sólida formación musical. En este período imprimirán un fuerte carácter las personalidades musicales de Jesús Guridi, el Padre Donostia y el Padre Olazarán. Compondrá obras como Suites 1 y 2 (Báquicas 1937), Fantasa Vasca Launakua dedicada a Jess Guridi (1926), dos Sonatas en sol Mayor para violín y piano (1938 y 1939), Concierto Vasco para piano y orquesta (1939), etc. etc. * La etapa leonesa de Valencia de Don Juan: entre 1940 y 1947. En 1940 se incorpora el Maestro Rodrigo a la Banda de Música de la localidad leonesa mencionada como director de la misma. Es en esta etapa en la que el Maestro siente una gran atracción hacia la música religiosa. Compuso Himnos, motetes y misas. Compone también "Las Estampas Leonesas". * La etapa gallega de la Coruña: Entre 1947 y 1968. En esta etapa coruñesa, sin abandonar la composición de carácter vasco, penetra intensa y extensamente en la música gallega. Abarcará todos los géneros: la música de cámara, la sinfónica, la instrumental y la vocal. En estos años compuso "El Concierto del Concilio de Goyanza" "Alborada vasca", "Concierto clásico para oboe y orquesta". En 1949 escribe su primera obra de carácter gallego "Bocetos Gallegos, Suit Sinfónica" a la que seguiran "Chirrar dos carros na ponte" para soprano y orquesta sobre un texto de Rosala de Castro, Sinfonas gallegas (1952), "Doce sono", "Tres cabanillescas" y "Trptico Gallego de Nadal" (1960), "tres breves cantigas de amor" (1962), "A morte do Gaiteiro" (1964) etc. En cuanto a trabajos literarios de esta época, el Maestro fue prolífico. Colaboró con la Revista Armonía, la de Directores de Madrid, en La Voz de Galicia, en la revista de la Academia Gallega de Bellas Artes, en la del Instituto "José Cornide" de estudios coruñeses y en la Revista Txistulari. También escribió sobre técnica instrumental y del txistu, sobre la música popular gallega. Realizó en 1964 el Gran Método para gaita, en 1964 "Veinte estudios meldicos para saxofón, Treinta estudios superiores para txistu, ya mencionados, etc. Considero importante por lo que aporta para el conocimiento de la obra del Maestro y de sus influencias musicales las composiciones homenaje que en esta época escribió. Estrenará en 1956, "Elega" para orquesta en memoria del Padre Donostia,en 1958 "Réquiem en memoria de Ataulfo Argenta"; El director de orquesta santanderino (1913-1953) ha sido uno de los mas grandes que España ha dado. Como homenaje a Jesús Guridi escribe "Suit Sinfónica Vasca" y a Ravel, Debussy y Faure la Suit Sinfónica "Tríptico de Homenajes". Destacar también las zarzuelas que el Maestro Rodrigo escribió. Estreno en 1952 en La Coruña "La noche de San Juan" y en 1958 estren "La canción de Zoraida". *Etapa madrilea: Entre 1968 y 1983. Rodrigo A. de Santiago comienza a dirigir la Banda Sinfónica de Madrid y en los primeros se ve envuelto en un proceso de renovación de actitudes, programas y componentes por lo que su actividad creativa desciende notablemente hasta el momento en el que la Banda queda asentada como él deseaba. La música vasca y gallega siguen siendo la columna vertebral de su pensamiento compositivo. Importante fue el estreno por la Orquesta de RTVE dirigida por el Maestro Odón Alonso en Enero de 1975 y en el Teatro Real de Madrid de su obra "Concierto para flauta y orquesta" escrita con una armonía atonal de colorido impresionista. En 1974 compone "Cuatro páginas de música gallega" y en cuanto a música vasca escribe también en ese mismo año "Concierto vasco para tres txistus y dos tambores" y ya en 1975 "diferencias" para txistu solo, Antologa breve del zortziko, homenaje a Txango etc. El da 25 de septiembre de 1977 el Maestro dirigirá por última vez la Banda Municipal de Madrid en concierto matinal en el Parque del Retiro por llegar a la edad de jubilación. Es motivo de consideración especial el programa de concierto que para esta ocasin tan señalada, el Maestro eligió. Beethoven —Quinta Sinfona— que quizá sintetizaba y culminaba me atrevo a creer su especial atracción hacia el Clasicismo como estilo musical y Guridi "La Meiga" síntesis elocuente por sí misma. Premios recibidos por Rodrigo A. de Santiago. A lo largo de su vida el Maestro Rodrigo recibió innumerables premios concedidos a su obra. Por destacar algunos señalaremos la Mención Especial del Concurso Nacional de Música (1942), El Premio Jesús Guridi (1964) y el Premio Ciudad de Buenos Aires, habiendo recibido encargos de la Dirección General de Música y de RNE. Miembro de las Reales Academias Gallegas y de Bellas Artes y del Instituto "José Cornide" de Estudios Coruñeses. Medalla de oro de la Sociedad de Amigos de la Ópera de La Coruña y Medalla de Plata "Perfecto Feijo" También obtuvo los premios en el Concurso de Cámara Ciudad de Zaragoza (1956), Primer Premio de Composición Libre en los Juegos Florales Hispano-Americanos de 1948, Premio de las Corporaciones (1960), el Blanco Porto del mismo año. Dos veces consiguió el Premio José Espí Ulrich (1963-1965) del Ayuntamiento de Alcoy. Premio del Ayuntamiento de Cartagena El Mejor Pasodoble Español también en dos años consecutivos (1964-65). Premio Ayuntamiento de Vitoria, Premios Jess Guridi, Premio Caja de Ahorros Vizcaina, Música para Txistu, Premio José Alberdi Moncada del Ayuntamiento de Mahón etc. | ||||||||