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Este artículo se publicó en la revista TXISTULARI Nº 136 de ocubre-diciembre de 1988, con motivo de la publicación en dicha revista de la versión para txistu y piano de las obras "Txoriak", "Harkaitzak" y "Eguberria", del P. Hilario Olazarán, |
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| Unas impresiones al respecto ante la nueva publicación de tres importantes composiciones suyas, bien conocidas desde hace años en su instrumentación original para banda de txistus y silbote. Esta versión de txistu y piano no resulta extraña a la escritura original, que deja entrever, más en algunos pasajes, al pianista-compositor. Así, pues, no sólo la armonía, también otros aspectos compositivos se han respetado básicamente en esta acomodación. Valores contrapuntísticos en forma de diálogos, respuestas... o en diseños libres conforman gran parte de las tres obras: se pueden señalar en "Txoriak" las alternancias melódicas y rítmicas o el revestimiento melódico del tema: en "Eguberria", el dialogo en respuesta de los temas o la extensión de los mismos a formas cadenciales, y en "Harkaitzak" los contracantos y revestimientos arpegiales: Pero algunos y casi todos 1os recursos señalados aparecen indistintamente en las tres composiciones. La abundante producción de números cortos, sueltos o reunidos en colecciones: "Mixintxo" "Litxu" "Edurne" presentan una escritura mas fácil, combinando la armonía' vertical de dos voces con la linea independiente de la tercera voz en contrapunto melódico, en pedal rítmico, en dialogo... Esta combinación se da de ordinario entre los dos txistus, que se mueven paralelamente, por una parte, y el silbote, por otra, recurso tan socorrido en los bailables, como lo son los números del P. Olazarán: fandangos, biribilketas, porrusaldas, zortzikos, arin-arin,.. Frescura melódica, riqueza modulatoria, combinaciones rítmicas, matices... son recursos que personalizan y diferencian a este tipo de piezas destinadas al público de la calle, y no hay duda de que los ejemplares del P. Olazarán rezuman esas cualidades.
Una alusión, para terminar, a la música religiosa, que abarca un buen número de obras vocales de diversa índole: melodías populares, unas, y otras, la mayoría, originales, espontaneas y elegantes, con tecla (órgano-armonio) como complemento mas que como mero acompañamiento, donde pone en juego sus recursos armónicos característicos. Gran parte de estas canciones espirituales fueron publicadas en Zeruko Argia durante la época de Lecároz. Obras posteriores y que merecen citarse son dos pequeñas suites para armonio y dos misas, de armonía precisa, más austera: fenómeno de purificación frecuente en la edad madura de los compositores.
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