Tomás Garbizu Salaberría

Del Clavicordio al Tamboril

TOMÁS GARBIZU

MUSIKARIAK

 

Publicado en la revista TXISTULARI nº 134. Abril 1988

 


A decir verdad, yo empecé muy tarde a escribir música para txistu. Tendría mis setenta años aproximadamente En cambio, alternaba desde muy joven con la Asociación de Txistularis del País Vasco ya sea en sus asambleas, en los alardes, en los actos de homenaje como el celebrado a Don Arturo Campión el día que pronuncié unas palabras resaltando su personalidad intelectual y humana

También era yo colaborador literario de la revista Txistulari, allá por los años treinta y tres

Luego vinieron otros años de largos compases de espera, cuando cada cual andaba por su lado. Con los que más contacto tenia era con los txistularis de Rentería con Alejandro Lizaso al frente. Cada vez que se presentaban a un concurso, iba yo para orientarles en lo que atañe a la interpretación o a la expresión de las obras. Recuerdo el día que se presentaron al concurso de Bilbao con una obra impuesta de Jesús Guridi que, si mal no recuerdo, se titulaba Alborada. Habla en ella un pasaje muy delicado en forma de una cascada de sonidos entrelazados. Yo les aconsejé que seria mejor suprimir la intervención de la caja en ese momento, con objeto de destacar el trío instrumental. Pero esto tenia un riesgo, y es que podrían ser descalificados por enmendar la pluma y la obra del autor. Aún así, después de muchos titubeos optaron por hacer la rectificación en la partitura antes de presentarse en el kiosco del Arenal de Bilbao

Una vez que actuaron en el concurso, fueron requeridos por Guridi para poner las cosas en claro ante esta decisión original y osada de los renterianos. Mas éstos, tal como lo tenían pensado de antemano, empezaron a cautivar al autor con mucha diplomacia, haciendo grandes elogios de la obra, y que si tomaron esta decisión era precisamente para darle más realce, y sin mas terminó la cosa, concediéndoseles el Primer premio. Recuerdo haber escuchado a alguien, después de contarle esta historia, que en las partituras de txistu viene marcado desde entonces con un tacet la parte correspondiente a la caja

Toda la obra escrita para trío de txistus me parece muy interesante por su trabajo contrapuntístico y riqueza de armonía, pero le falta carácter vasco. Es música mas bien palaciega, música que ha saltado del salón del clavicordio al tamboril de la plaza por el balcón abierto de las mansiones solariegas. De esta manera han surgido por lo Visto en el País Vasco dos Mozart: Juan Crisóstomo Arriaga, llamado el Mozart español y Don Manuel Sagasti, autor de una Misa de Réquiem que ha sido comparada con la de Mozart. Menos Mozart y con obras más autenticas que no tengan reminiscencias extrañas son Antxieta, Larrañaga y el Padre Sostoa que dejaron excelentes obras en el Genero Religioso.

Yo prefiero tomar el motivo de cualquier dantza vasca o de bailes de Ingurutxo como los de Leitza. o de las viejas danzas de Iztueta tal y como se puede apreciar en mis obras Baztán, Leitza, Bertso Berriak etc.

Por lo general los txistularis actúan en trío, pero a la hora de aparecer como solistas es necesario escribir el acompañamiento para piano u órgano indistintamente Así nacieron mis primeras armonizaciones para txistu en obras como el contrapás, Minueto, Gavota, Fandango Bolero y otras melodías de las que aparecen algunas en esta colección.

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